Las actividades relacionadas con el mantenimiento tienen un peso significativo en el presupuesto de las organizaciones. La optimización de los costes y la disponibilidad de los equipamientos lleva cada vez más a las organizaciones a buscar un equilibrio entre las limitaciones presupuestarias y la calidad del servicio prestado por el equipamiento.
Por otro lado, y para mitigar los riesgos de las actividades de mantenimiento, las organizaciones empiezan a imponer un conjunto de requisitos contractuales a sus proveedores de servicios de mantenimiento, entre ellos, la certificación del servicio prestado. Esta imposición es el resultado del elevado impacto que las actividades de mantenimiento tienen en la competitividad, en los tiempos de respuesta y en la calidad del producto final de una organización.
En este contexto se desarrolla la norma NP 4492 “Requisitos de la Prestación de Servicios de Mantenimiento”, que puede ser utilizada por cualquier tipo de organización prestadora de servicios de mantenimiento, independientemente de su dimensión o de su área de especialización dentro del amplio espectro de las actividades de mantenimiento.
Se definen los requisitos para que los proveedores de servicios de mantenimiento ofrezcan a sus clientes soluciones que respondan a sus necesidades y objetivos, pretendiendo ser un criterio de elección del mercado y un vector comercial y de competitividad para la empresa que presta el servicio.
